Pollos Román ha inaugurado sus nuevas instalaciones en Malpartida de Cáceres, una ampliación y modernización que refuerza su capacidad productiva y consolida su presencia en el sector avícola.
La historia de Pollos Román se remonta a mediados del siglo XX, con Gonzalo Román García, aunque sus raíces van aún más atrás, cuando en los años 40 Isabel García Leal recorría a pie el camino hasta Cáceres para vender huevos. Ese origen humilde refleja el espíritu de sacrificio, visión y arraigo que ha marcado a la familia Román.
La segunda generación dio un paso decisivo con la creación de uno de los primeros mataderos avícolas autorizados en España, y en los años 90, con el primer relevo generacional, la empresa se orientó hacia la distribución y el despiece, modernizando sus procesos y diversificando su actividad.
Actualmente, bajo la dirección de Carlos Román Polo, segunda generación sucesora, Pollos Román atraviesa una etapa de expansión con presencia en cinco comunidades autónomas, cerrando 2025 con cerca de 15 millones de euros de facturación y más de 70 empleos.
El consejero de Economía, Empleo y Transformación Digital en funciones, Guillermo Santamaría, destacó en la inauguración que “Pollos Román es un ejemplo de lo que queremos para nuestra región: empresas innovadoras, arraigadas, capaces de convertir la tradición en futuro, de crear empleo de calidad y de proyectar la imagen de Extremadura más allá de nuestras fronteras”.
La empresa ha contado con ayudas de la Junta de Extremadura por valor de 300.000 euros destinadas a la contratación indefinida de personal.









