Pekín ha anunciado la imposición de aranceles antidumping de entre el 15,6 % y el 62,4 % a las importaciones de carne de cerdo de la Unión Europea, una medida que afectará a envíos valorados en más de 2.000 millones de dólares y que añade tensión al pulso comercial con Bruselas.
Según el Ministerio de Comercio chino, la investigación preliminar abierta en junio de 2024 halló pruebas de que las exportaciones comunitarias estaban causando perjuicios a su sector porcino, motivo por el cual los gravámenes empezarán a aplicarse el próximo 10 de septiembre.
En el caso de Extremadura, el jamón y los embutidos ibéricos curados, núcleo de la producción regional, quedan fuera del expediente chino, lo que garantiza su continuidad comercial. Sin embargo, las empresas con línea de carne fresca y subproductos sí deberán afrontar un sobrecoste del 20 %, que se traduce en márgenes más ajustados o precios menos competitivos en China frente a rivales como EE. UU., Brasil, Canadá o Argentina, que podrían ganar cuota.
En 2024, según datos de la Junta de Extremadura, las exportaciones extremeñas alcanzaron un valor total de 67,9 millones de euros, de los cuales 15,1 millones correspondieron a carne de porcino fresca, refrigerada o congelada, lo que supone el 22,2 % del conjunto. Portugal se consolidó como el principal destino de este producto, con compras por 5,8 millones de euros, equivalentes al 38,4 % del total exportado. Le sigue Corea del Sur, que mantuvo la segunda posición pese a registrar un descenso del 32,5 % interanual, equivalente a 1,1 millones menos que en 2023. En contraste, Italia escaló hasta la tercera plaza gracias a un fuerte repunte del 649 %, lo que se tradujo en 1,5 millones adicionales en ventas y desplazó a Japón al quinto puesto del ranking.

A nivel nacional, las exportaciones hacia este país e 2024 alcanzaron las 540.000 toneladas, con un valor superior a los 1.097 millones de euros, lo que representa casi el 20 % del volumen total exportado y el 12,5 % del valor de las ventas exteriores del sector.
Empresas afectadas
El gravamen será del 62,4 % para las compañías que no cooperen en la investigación, mientras que para las que sí lo hagan se reducirá al 20 %, salvo en el caso de las empresas seleccionadas como muestra, con tipos que van del 15,6 % aplicado a la española Litera Meat al 32,7 % para la holandesa Vion.
España, Países Bajos y Dinamarca, principales proveedores europeos de porcino a China, figuran entre los países más perjudicados. Una parte relevante de los envíos consiste en despojos como orejas, morros o patas de cerdo, muy demandados en el mercado chino pero con difícil salida alternativa en otros destinos.
En España, la medida afecta a grupos como El Pozo, Noel, Campofrío y Sánchez Romero Carvajal.
Contexto de la disputa comercial
La UE sostiene que la investigación china se basa en “acusaciones cuestionables y pruebas insuficientes”. En Bruselas se interpreta como una represalia frente a los aranceles que el bloque impuso a los vehículos eléctricos fabricados en China.
La decisión llega mientras continúan abiertas otras pesquisas de Pekín contra productos comunitarios, como los lácteos (caso antisubvenciones) o el brandy (antidumping). En este último, algunos exportadores han evitado gravámenes comprometiéndose a respetar precios mínimos.
China ha intentado que la Comisión Europea reemplace los aranceles a sus coches eléctricos por un sistema similar de compromisos de precios, pero las negociaciones no han prosperado.
Incertidumbre hasta diciembre
El sector esperaba que la prórroga de seis meses en la investigación, anunciada en junio, abriera la puerta a un acuerdo político. Sin embargo, la imposición de aranceles anticipa un escenario más complicado.
La medida, de momento provisional, se revisará en diciembre de 2025, cuando concluya la investigación definitiva.
Tanto Interprofesional del Porcino de Capa Blanca (INTERPORC) como las asociaciones del sector van a analizar el posible impacto en las empresas españolas y mantendrán una interlocución continua hasta que finalice este proceso tanto con el Gobierno español como con las autoridades del país asiático, con las que la Interprofesional mantiene unas relaciones sólidas y de confianza mutua.
Por su parte, la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) ha expresado su “total rechazo” a la decisión de China de imponer aranceles antidumping provisionales. La organización agraria considera que esta decisión, fruto de las tensiones comerciales entre Pekín y Bruselas, convierte a los agricultores y ganaderos europeos en “moneda de cambio” en disputas ajenas a su actividad. ASAJA denuncia que la medida llega en un momento crítico, marcado por la inflación de costes, la caída de precios, el desplome del 66 % de las exportaciones porcinas entre 2020 y 2024, y la creciente competencia internacional.









