Las elevadas temperaturas y el incremento de los costes de producción han llevado a UPA-UCE Extremadura a reclamar que los contratos del tomate para industria incorporen una cláusula que permita revisar al alza el precio cuando se produzcan aumentos extraordinarios e imprevisibles de los gastos durante la campaña.
La organización agraria considera que esta medida, ya aplicada en el cultivo del tabaco, permitiría repartir los riesgos entre agricultores e industria. «Si los costes aumentan de manera excepcional tras la firma del contrato, el precio también debe poder revisarse», defiende el secretario de Agricultura de UPA-UCE, Fernando Miranda.
La organización advierte de que la campaña está siendo especialmente complicada. En Extremadura se han cultivado 22.300 hectáreas de tomate, pero las altas temperaturas han acelerado la maduración del fruto y provocado pérdidas de producción de hasta el 30 % en las plantaciones tempranas, además de afectar a la floración y el cuajado en las más tardías. Como consecuencia, la recolección se adelantará y las industrias comenzarán a recibir tomate entre el 24 y el 25 de julio.
UPA-UCE recuerda que el precio pactado para esta campaña es de 107 euros por tonelada y asegura que, para cubrir los costes, las explotaciones necesitan superar los 90.000 kilos por hectárea, un objetivo que muchas no alcanzarán debido al calor.
Además, la organización reclama a la Junta de Extremadura una línea extraordinaria de ayudas para compensar el encarecimiento de los fertilizantes y evitar un mayor deterioro de la rentabilidad del sector.









