El Parlamento Europeo aprobó este miércoles, 26 de noviembre, una modificación clave de la Ley contra la Deforestación para dar un año adicional de margen a las empresas antes de la entrada en vigor de sus obligaciones. La norma, adoptada originalmente en 2023 para impedir que productos vinculados a la deforestación se comercialicen en la UE, será así más flexible en su aplicación mientras se refuerzan los sistemas de control.
Con la votación plenaria, 402 votos a favor, 250 en contra y ocho abstenciones, los grandes operadores y comerciantes deberán cumplir la legislación a partir del 30 de diciembre de 2026, y las pequeñas empresas, desde el 30 de junio de 2027. El objetivo es facilitar una transición ordenada y permitir mejoras en el sistema informático que soporta las declaraciones de diligencia debida.
El Parlamento también respaldó una simplificación de los requisitos: la obligación de presentar la declaración recaerá únicamente en quienes introduzcan por primera vez los productos en el mercado europeo, aliviando la carga administrativa para el resto de operadores. Las pymes tendrán que presentar solo una declaración simplificada.
Además, los eurodiputados reclamaron a la Comisión una revisión centrada en la simplificación normativa antes del 30 de abril de 2026, para evaluar impactos y trámites administrativos.
La ley, que persigue frenar la contribución europea a la deforestación mundial ligada a materias como cacao, café, soja o aceite de palma, deberá ser negociada ahora con los Estados miembros antes de su publicación definitiva en el Diario Oficial de la UE.









