Bruselas plantea simplificaciones y un calendario más flexible para garantizar una implantación efectiva del EUDR.
La Comisión Europea ha propuesto nuevas medidas para garantizar la aplicación efectiva del Reglamento de la UE sobre deforestación (EUDR), una norma clave destinada a evitar que los productos comercializados en el mercado europeo contribuyan a la deforestación y degradación forestal a nivel mundial.
El objetivo de esta propuesta es asegurar el funcionamiento pleno del sistema informático que centralizará las declaraciones de diligencia debida, a la vez que se reducen las cargas administrativas, especialmente para micro y pequeñas empresas de países considerados de bajo riesgo.
Entre las principales novedades, la Comisión plantea que los operadores finales y comerciantes, como fabricantes o minoristas, ya no tengan que presentar declaraciones de diligencia debida, concentrando esta obligación en los importadores o productores que introducen los bienes en el mercado. De esta forma, un único registro cubrirá toda la cadena de suministro.
Asimismo, los pequeños productores solo deberán realizar una declaración simplificada en el sistema del EUDR, evitando trámites periódicos cuando la información ya figure en bases de datos oficiales.
Para garantizar una transición ordenada, Bruselas propone que el reglamento entre en vigor el 30 de diciembre de 2026 para micro y pequeñas empresas, mientras que las grandes y medianas mantendrán la fecha de 2025, aunque con un período de gracia de seis meses para su plena aplicación.
La Comisión urge ahora al Parlamento Europeo y al Consejo a adoptar rápidamente esta propuesta, que pretende facilitar el cumplimiento y fortalecer la lucha europea contra la deforestación, responsable de la pérdida de más de 420 millones de hectáreas de bosques entre 1990 y 2020, según datos de la FAO.









