El Consejo de la UE ha adoptado de forma definitiva el reglamento que establece medidas de apoyo financiero para los agricultores europeos afectados por el incremento de los costes de los fertilizantes y otros insumos, derivado de la crisis en Oriente Próximo. La normativa busca ofrecer herramientas de liquidez a los Estados miembros para hacer frente a las presiones de costes de producción y garantizar el suministro alimentario en la Unión Europea.
La adopción de este reglamento sigue a la propuesta presentada por la Comisión Europea el pasado 12 de junio de 2026. Tras superar el trámite en el Consejo, el texto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea.
El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Marino de Irlanda, Martin Heydon, ha señalado que las perturbaciones en las cadenas de suministro mundiales y el alza de precios han sometido al sector a una presión significativa, ante la cual la Unión Europea ha articulado esta respuesta comunitaria.
A través de la modificación de los Reglamentos de los Planes Estratégicos de la PAC y el Reglamento Horizontal, los países de la UE podrán activar un nuevo régimen de liquidez en el marco del desarrollo rural. Asimismo, los Estados miembros tendrán la opción de adelantar los pagos directos de la PAC a los agricultores para resolver necesidades de tesorería a corto plazo y ajustar sus asignaciones de pagos directos para el año 2027 conforme a sus prioridades nacionales.
Este nuevo régimen de liquidez se cofinanciará hasta en un 65 % con cargo al Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader), utilizando si es necesario fondos no ejecutados, y los Estados podrán aportar una financiación nacional adicional de hasta el 200 %. Para reducir las cargas de gestión administrativa, el pago podrá ejecutarse mediante un importe fijo por hectárea.
Por otro lado, la nueva normativa introduce incentivos dirigidos a optimizar el uso de los abonos tradicionales y fomentar la transición hacia el empleo de fertilizantes de base biológica y tecnologías de bajas emisiones.
La medida se complementa con un paquete presupuestario más amplio que incluye una dotación de 300 millones de euros adicionales para la reserva agrícola de la UE correspondientes al presupuesto de 2026, destinada a reforzar la capacidad de producción interna de fertilizantes y mitigar la volatilidad de los mercados.









