Los ministros de los países productores de arroz, entre ellos España e Italia, han mostrado hoy su compromiso con el sector, en el transcurso del Consejo de Agricultura y Pesca de la Unión Europea que se celebra hoy y mañana en Bruselas. En concreto, han pactado establecer medidas y acciones encaminadas a proteger este cereal.
De esta forma, se coordinarán acciones en cuanto al mercado interior, como por ejemplo en cuanto a políticas de calidad y de etiquetado, además, se afianzarán las políticas comerciales acompañando a los agricultores europeos, en su tarea de afianzar la soberanía alimentaria en nuestro continente.
El cultivo del arroz en Extremadura
Extremadura ocupa el segundo puesto en la producción de arroz en España, solo por detrás de Andalucía. En la región se cultivan algo más de 20.000 hectáreas, lo que representa alrededor del 20 % de la superficie nacional dedicada a este cereal. La mayor parte del cultivo se localiza en las Vegas del Guadiana, con un 76 % en la provincia de Badajoz y el 24 % restante en la de Cáceres.
El pasado mes de junio, el presidente de Asaja Extremadura, Ángel García Blanco, advertía de que, si no se adoptaban medidas “de inmediato”, la región podría perder “en muy corto plazo” su producción de arroz. El motivo, según denunciaba, es la “competencia desleal” de países terceros que exportan este cereal a España sin aranceles.

García Blanco ha explicaba que la Unión Europea mantiene libre de aranceles el comercio de arroz con todo el sudeste asiático, donde las condiciones climáticas permiten obtener dos cosechas al año. De esta producción, el 40 % se destina a la exportación. “De los 174 millones de kilos de arroz que consumimos los españoles, casi 70 millones proceden del exterior”, señalaba el presidente de Asaja Extremadura.
Otro de los puntos que preocupa al sector es la diferencia de exigencias en materia de fitosanitarios. “La UE es muy estricta con los agricultores europeos, pero curiosamente no lo es tanto con lo que llega de terceros países”, denunciaba en junio García Blanco, quien reclamaba un mayor control por parte de las comunidades autónomas.
La organización agraria ponía el foco también en el etiquetado del arroz que llega a los consumidores. García Blanco insistía en que “se está engañando al consumidor haciéndole creer que consume arroz español cuando en realidad puede ser del sudeste asiático”.









