La agricultura se consolida como uno de los principales motores de empleo para trabajadores extranjeros en España. Según los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el 25,2% de los afiliados foráneos desarrolla su actividad en este sector, situándolo como el tercero con mayor presencia de mano de obra de origen extranjero, solo por detrás de la hostelería (29,9%) y de actividades de organizaciones y organismos extraterritoriales (28,3%).
En total, la Seguridad Social registró en junio 3.096.015 afiliados extranjeros en la serie original, cifra que supera los tres millones por segundo mes consecutivo y que supone casi 200.000 ocupados más que hace un año. Representan el 14,2% del total de cotizantes, con una creciente participación femenina que ya alcanza el 43,4% (1.337.730 trabajadoras).
Desde la reforma laboral, más del 40% del empleo creado en España corresponde a personas de origen extranjero. En el Régimen General, que agrupa al 84% de estos trabajadores, la agricultura destaca no solo por su volumen de empleo, sino también por su papel clave para sostener campañas y producciones en un contexto de relevo generacional y falta de mano de obra nacional.









