El trabajo y las reivindicaciones del campo logran que Bruselas conceda un año más de margen para la implantación del registro electrónico de productos fitosanitarios. Las organizaciones agrarias piden ahora su rápida aplicación en España.
La Unión Europea ha dado luz verde a una nueva prórroga para la entrada en vigor del cuaderno digital de explotación. En la práctica, los Estados miembros podrán aplazar hasta el 1 de enero de 2027, un año más tarde de lo previsto, la obligación de registrar electrónicamente el uso de productos fitosanitarios.
La medida se aprobó el pasado viernes en el Comité Permanente de Plantas, Animales, Alimentos y Piensos (SCoPAFF), dentro del proyecto de modificación del Reglamento de Ejecución (UE) 2023/564, que regula la transferencia a formato digital de dichos registros. La reforma introduce una cláusula de flexibilidad que amplía el margen de adaptación de los agricultores y ganaderos europeos, un paso que el sector llevaba tiempo reclamando.
UPA celebra un “logro muy relevante”
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha calificado la decisión de Bruselas como un “logro muy relevante” para un sector “muy necesitado de medidas de apoyo”.
Desde la organización recuerdan que esta flexibilización es fruto del trabajo y las movilizaciones del campo durante los últimos años. “Al fin Europa se ha dado cuenta de que al sector primario hay que apoyarlo y ayudarlo”, han afirmado.
UPA reclama ahora al Gobierno de España la rápida transposición del reglamento a la legislación nacional, recordando que esta prórroga se suma a la ya acordada con el Ministerio de Agricultura dentro del paquete de 43 medidas de apoyo al campo firmado en 2024.
La organización anima además a los agricultores a acudir a sus oficinas para gestionar el cuaderno “de la forma más sencilla posible”, ya sea en formato digital o en papel.
Unión de Uniones: “Un año es poco, pero es un avance”
También Unión de Uniones ha mostrado su satisfacción por la propuesta de la Comisión Europea, que considera un paso en la buena dirección. La organización ya había trasladado en marzo al comisario Christophe Hansen la preocupación de los agricultores ante un sistema electrónico que muchos no estaban en condiciones de aplicar por la brecha digital existente en el medio rural.
“Creemos que un año es poco”, han señalado, aunque valoran positivamente que la Comisión “haya escuchado, aunque sea parcialmente, las demandas del sector”. La entidad insiste en la necesidad de incluir excepciones para las pequeñas y microexplotaciones agrarias, que son las que más dificultades tienen para asumir los costes tecnológicos y formativos.
COAG: más margen y seguridad jurídica
Por su parte, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha destacado que la prórroga es fruto del trabajo desarrollado por la organización en el seno del Copa-Cogeca, donde ha trasladado la preocupación del sector ante unos plazos “poco realistas”.
Gracias a esta decisión, “las explotaciones ganan tiempo, margen y seguridad jurídica para adaptarse sin agobios”, apuntan desde COAG, que celebra que Bruselas haya atendido las peticiones del campo español.
ASAJA pide un aplazamiento indefinido
La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) también ha recibido la noticia con satisfacción, aunque reclama ir más allá. La organización exige al Gobierno de España que adopte formalmente la prórroga y defienda en Bruselas un aplazamiento indefinido del cuaderno digital, hasta que existan “garantías reales de transición” en el medio rural.
ASAJA advierte de que aún no todos los agricultores disponen de conexión a internet ni de la formación necesaria, especialmente los de mayor edad o los situados en zonas con brecha digital. “Esta obligación no puede suponer una carga administrativa adicional para los productores”, insisten desde la entidad, que ostenta la vicepresidencia del Grupo de Trabajo de Sanidad Vegetal del Copa-Cogeca.
Próximos pasos
El reglamento modificado será de aplicación directa una vez publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea y entrará en vigor 20 días después.
Hasta entonces, el sector agrario europeo celebra un nuevo respiro en su carrera hacia la digitalización, con un año más para adaptarse a un sistema que, aunque avanza hacia la modernización, sigue exigiendo acompañamiento, formación y conectividad real en el campo.









