Los ministros de Agricultura de la Unión Europea celebraron este martes una reunión extraordinaria centrada en la seguridad y la soberanía alimentarias en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y la volatilidad de los mercados. El encuentro, convocado por la Comisión Europea y por la Presidencia chipriota del Consejo, sirvió para analizar los principales retos del sector agroalimentario y compartir expectativas de cara a 2026.
Durante la reunión, los Estados miembros coincidieron en subrayar el papel estratégico de la agricultura para la soberanía europea y su aportación a la competitividad de la Unión, tanto por el empleo que genera como por su valor añadido. Los debates se centraron especialmente en el impacto de las tensiones geopolíticas, la inestabilidad de los mercados globales y la necesidad de mantener una posición competitiva sólida para los agricultores europeos.
Los ministros destacaron la urgencia de ofrecer respuestas claras al sector y repasaron las medidas ya adoptadas para aliviar la presión sobre las explotaciones y crear nuevas oportunidades. Entre las prioridades señaladas figura la necesidad de garantizar unas ayudas suficientes de la Política Agraria Común (PAC), tanto en el actual periodo como en el marco financiero posterior a 2027, así como avanzar en una mayor simplificación normativa en beneficio de los agricultores.
Otro de los ejes del debate fue el acceso a los fertilizantes, con el objetivo de mejorar su disponibilidad y asequibilidad, reforzar la producción dentro de la Unión y reducir la dependencia exterior. Asimismo, se abordó la competitividad internacional del sector, poniendo el acento en la igualdad de condiciones, la reciprocidad en los intercambios comerciales y la defensa de los intereses europeos en los mercados globales.
Los participantes coincidieron en que la seguridad alimentaria es un pilar esencial de la seguridad y la soberanía de la UE. En este sentido, reiteraron el compromiso de actuar tanto a corto como a largo plazo para garantizar el futuro de la agricultura y consolidar un sector agroalimentario competitivo, alineado con la visión europea para la agricultura y la alimentación.









