La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) ha reiterado con urgencia la necesidad de garantizar el cumplimiento estricto de las normas de bienestar animal durante el transporte de animales vivos, una actividad clave para el comercio internacional, la producción de alimentos y la investigación.
El organismo advierte de que los traslados a larga distancia, ya sean por carretera, mar o aire, conllevan riesgos importantes cuando existen certificados sanitarios incompletos, normativas aduaneras poco claras, conflictos comerciales o imprevistos logísticos. Situaciones que, según la OMSA, deben planificarse y gestionarse desde el inicio para evitar sufrimiento animal.
La organización subraya que el bienestar durante el transporte es esencial para mantener a los animales sanos y seguros, y recuerda que la responsabilidad es compartida entre propietarios, operadores, transportistas, autoridades y Servicios Veterinarios. En este contexto, la OMSA trabaja en la actualización de sus normas para adaptarlas a los retos actuales del transporte internacional.
Entre los aspectos clave, destaca la correcta certificación sanitaria, la aplicación efectiva del Código Sanitario para los Animales Terrestres, la formación del personal, el uso de infraestructuras y tecnologías adecuadas y una coordinación fluida entre todos los actores implicados.
La OMSA condena cualquier situación que provoque sufrimiento animal durante el transporte y recalca que proteger su bienestar no es opcional, sino una responsabilidad colectiva que requiere una atención inmediata.









