La Comisión Europea ha presentado un reglamento destinado a reforzar la protección de los agricultores de la UE en el marco del Acuerdo de Asociación UE-Mercosur (AEMP). La propuesta busca proporcionar un nivel adicional de seguridad a los productores europeos frente a posibles aumentos imprevistos de las importaciones procedentes del Mercosur o a caídas perjudiciales de los precios en sectores sensibles.
El texto establece procedimientos claros para aplicar medidas bilaterales de salvaguardia sobre productos agrícolas estratégicos, como carne de vacuno, aves de corral, arroz, miel, huevos, ajo, etanol y azúcar. La Comisión realizará un seguimiento sistemático de las tendencias del mercado, evaluando el impacto de las importaciones en la UE y en los Estados miembros, y presentará informes semestrales al Consejo y al Parlamento Europeo. Este seguimiento permitirá detectar riesgos de forma temprana y actuar rápidamente ante posibles efectos negativos.
En caso de aumentos de importaciones o disminución de precios concentrados en determinados Estados miembros, la Comisión iniciará investigaciones si los precios de importación del Mercosur son al menos un 10 % inferiores a los de productos equivalentes de la UE, o si se produce un aumento superior al 10 % en las importaciones preferenciales. Si se confirma un perjuicio grave, la UE podría retirar temporalmente las preferencias arancelarias sobre los productos afectados.
El reglamento también traduce las cláusulas bilaterales de salvaguardia del APEM en una legislación de la UE vinculante y de aplicación inmediata, basándose en el Reglamento (UE) 2019/287, que ya contempla mecanismos de retirada temporal de preferencias en otros acuerdos comerciales. Dada la sensibilidad del comercio agrícola con los países del Mercosur, se consideró necesario un acto jurídico específico que permita una respuesta rápida y eficaz ante cualquier impacto negativo.
Para garantizar su entrada en vigor, el Reglamento propuesto deberá ser adoptado por el Parlamento Europeo y el Consejo mediante el procedimiento legislativo ordinario. La Comisión confía en que, dada la urgencia y relevancia de la medida, los colegisladores lo aprueben rápidamente para que los agricultores europeos puedan beneficiarse de estas salvaguardias sin demora.









