El sector de la agricultura, ganadería y pesca en España sigue marcado por bajos niveles de profesionalización, según el último informe de Randstad sobre el mercado de trabajo en este ámbito, correspondiente al primer trimestre de 2025. Tres de cada cuatro ocupados (75%) no cuentan con estudios profesionales, mientras que solo un 17% dispone de formación específica y apenas un 9% tiene estudios universitarios.
A pesar de esta carencia estructural, el informe señala un cambio de tendencia: el grupo con estudios universitarios es el que más creció interanualmente, con un aumento del 28% y un total de 67.000 ocupados. También avanzaron los perfiles con estudios profesionales (un 3% más, hasta 126.000 personas), mientras que los trabajadores sin cualificación se redujeron un 4%.
Un sector envejecido y con retos de relevo generacional
El sector afronta otro gran desafío: el envejecimiento de su fuerza laboral. Más de la mitad del empleo (56%) se concentra en personas mayores de 45 años. El grupo de 45 a 54 años reúne a 213.404 ocupados, seguido muy de cerca por los mayores de 55, con 207.763. En contraste, los menores de 35 años apenas tienen presencia, aunque los trabajadores de entre 25 y 34 años experimentaron un crecimiento del 10,7% en el último año.
Empleo y distribución territorial
En total, el sector ocupa a 758.739 personas en España. La agricultura y ganadería (CNAE 01) concentra la mayor parte, con 704.928 trabajadores (93% del total), mientras que silvicultura, pesca y acuicultura (CNAE 02-03) emplea a 53.811 personas (7%), con un desplome interanual del 22,5%.
En el plano territorial, Andalucía lidera el empleo agrícola y ganadero, con 237.556 ocupados (34,6% del total nacional), seguida por Murcia con 77.887 (11,4%). En el caso de la silvicultura y la pesca, Galicia concentra el 39,6% del empleo, por delante de Andalucía (9,7%) y Cataluña (8,1%).
Precariedad y temporalidad
El informe también refleja que el empleo en agricultura, ganadería y pesca es mayoritariamente asalariado (63,8%), aunque muy por debajo de la media nacional (85%). De estos trabajadores, el 34% cuenta con contratos temporales, lo que confirma que la temporalidad sigue siendo una de las grandes debilidades del sector.









