En 2023, el 19 % del desperdicio alimentario de la UE se produjo durante la fabricación de alimentos y bebidas, según datos de Eurostat. Esta etapa se convierte así en uno de los puntos más significativos de la cadena alimentaria en cuanto a pérdida de alimentos.
En total, cada habitante de la Unión Europea desperdició unos 130 kilogramos de alimentos, sumando 58,2 millones de toneladas, un incremento del 0,7 % respecto a 2022.
Más de la mitad del desperdicio (53 %) se produjo en los hogares (69 kg por habitante), mientras que el 11 % se generó en restaurantes y servicios de alimentación (14 kg), el 10 % en producción primaria (12 kg) y el 8 % en venta minorista y distribución (10 kg por persona).









