Más de 1.000 agricultores y empresas agropecuarias en Grecia están siendo investigados por fraude, falsificación y pertenencia a una organización criminal relacionada con el abuso de las ayudas de la Unión Europea, según informó el ministro de Protección del Ciudadano, Michalis Chrysodoidis, a la cadena ERTNews.
Según Chrysodoidis, los fiscales estiman que las pérdidas hasta ahora ascienden a 22,6 millones de euros, derivadas de pagos ilegales a través de 1.036 números de referencia fiscal detectados en una revisión de 6.400 casos. El fraude promedio por beneficiario alcanzaría los 40.000 euros. Las autoridades han iniciado procedimientos penales y han congelado las cuentas implicadas, mientras se exige la devolución del dinero.
La investigación se inició tras una alerta de la Oficina de Lucha contra el Fraude de la UE en marzo de 2024, que señalaba irregularidades en la administración de los subsidios. Entre las prácticas detectadas se incluyen la declaración de terrenos inexistentes o no agrícolas, como bosques, terrenos rocosos e incluso parcelas en Macedonia del Norte, como elegibles para pagos de la UE.
Los medios locales estiman que desde 2017, los pagos fraudulentos podrían haber alcanzado los 170 millones de euros. Como respuesta, el gobierno griego ha cerrado la autoridad responsable de la gestión de los subsidios y ha abierto investigaciones sobre su personal.









