Según los últimos datos de Eurostat, la Unión Europea (UE) ha registrado en 2024 un crecimiento notable en la producción de hortalizas frescas, mientras que la cosecha de frutas experimenta un ligero retroceso respecto al año anterior. Estos datos ofrecen una panorámica actualizada del sector agrícola europeo, subrayando el papel destacado de España dentro del bloque comunitario.
En 2024, la UE cosechó 62,2 millones de toneladas de hortalizas frescas, incluidos melones, lo que supone un aumento del 6 % respecto a 2023, cuando se registraron 58,8 millones de toneladas. España lidera la producción con 14,8 millones de toneladas, seguida de cerca por Italia con 13,9 millones y Francia con 5,8 millones, sumando estas tres naciones el 55 % de la cosecha total de hortalizas de la UE.
Entre los cultivos más destacados, el tomate muestra un aumento del 5 %, alcanzando 16,8 millones de toneladas, con Italia como mayor productor (36 % del total), seguida por España (27 %) y Portugal (10 %). La zanahoria creció un 6 %, hasta 4,7 millones de toneladas, liderada por Alemania (18 %), Francia (14 %) y Polonia (12 %). Por su parte, la cebolla experimentó un incremento del 11 %, con 7 millones de toneladas; Países Bajos se mantiene como principal productor (26 %), seguido de España (20 %) y Alemania (12 %).
En el ámbito frutal, la UE cosechó 24,3 millones de toneladas de frutas, bayas y frutos secos, excluyendo cítricos, uvas y fresas, lo que representa un descenso del 2 % frente a 2023. Italia lidera con 5,4 millones de toneladas, España aporta 4,3 millones y Polonia 4,1 millones, acumulando entre los tres el 57 % de la producción de la UE.
En frutas concretas, la producción de manzanas fue de 11,6 millones de toneladas, liderada por Polonia (29 %), Italia (21 %) y Francia (17 %), mostrando un retroceso del 4 % respecto a 2023. La producción de peras aumentó un 2 %, con un total de 1,9 millones de toneladas, siendo los principales productores Italia (24 %), Países Bajos (17 %) y Bélgica (15 %). En el caso de melocotones, España (37 %), Italia (33 %) y Grecia (21 %) concentran el 91 % de la producción de la UE, con un crecimiento del 2 % respecto al año anterior.









