El incendio de Jarilla, en el norte de Cáceres, comienza a darse por consolidado después de diez intensos días de trabajo. La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha comparecido este jueves desde el Puesto de Mando Avanzado del 112 en La Granja para ofrecer un balance más esperanzador, tras jornadas de gran tensión.
“En los últimos dos días hemos pasado de defendernos a atacar el fuego, y hoy podemos decir que ese esfuerzo empieza a dar sus frutos”, ha señalado la presidenta, que ha explicado que ya solo quedan dos kilómetros por asegurar en la zona noreste de Hervás (Valle del Ambroz) y en las gargantas de Papúos y Becedas, en el Valle del Jerte.
El siniestro, considerado ya el peor incendio registrado en Extremadura en el último siglo, ha calcinado 16.800 hectáreas en un perímetro de 165 kilómetros. Aunque el perímetro podría considerarse prácticamente definitivo, los equipos de extinción mantienen sus esfuerzos en los focos que aún ofrecen resistencia.
Con un tono más calmado que en días anteriores, Guardiola subrayó la importancia del trabajo realizado por los efectivos en tierra y aire, que han permitido avanzar hacia la estabilización de un fuego









