La Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo ha aprobado, con 33 votos a favor, 10 en contra y 5 abstenciones, la reforma de la Organización Común de Mercados única con medidas para reforzar la posición de agricultores y ganaderos en la cadena alimentaria.
La propuesta, impulsada por la eurodiputada francesa Céline Imart, busca garantizar precios justos del campo a la mesa, mediante un mayor uso de contratos por escrito, la incorporación de indicadores económicos objetivos y un refuerzo del papel de las organizaciones de productores.
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha celebrado el resultado, tras promover un frente común con ASAJA, COAG, la francesa FNSEA y la italiana Coldiretti para trasladar la urgencia de esta reforma a los eurodiputados.
El informe también protege al sector lácteo, refuerza la planificación y comercialización de los productores, mejora la gestión de crisis de mercado y amplía la información al consumidor.
Además, la votación introduce un cambio histórico: términos como “filete” o “hamburguesa” quedarán reservados únicamente a productos de origen ganadero.
El texto deberá ser ratificado en el pleno del Parlamento Europeo en las próximas semanas.









