Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha reclamado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) que defienda en Bruselas la necesidad de aplicar una vacunación preventiva contra la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) más allá de las zonas actualmente restringidas, y que revise en profundidad los protocolos de actuación ante esta enfermedad vírica que afecta al ganado bovino.
La organización considera urgente una respuesta más sólida y coordinada por parte de las administraciones europeas y nacionales para prevenir nuevos focos, contener la propagación y mitigar las pérdidas productivas y sociales que podría generar.
Estas peticiones fueron trasladadas esta mañana a la Subdirección General de Sanidad e Higiene Animal y Trazabilidad, durante una reunión convocada de urgencia a solicitud de la organización. “Tenemos que adelantarnos a la enfermedad vacunando y protegiendo a nuestro ganado. El MAPA reconoce que seguimos en una situación de alto riesgo y que hay que extremar la precaución, pero debemos evitar la expansión y el drama que supone un vaciado sanitario”, señalaron desde Unión de Uniones.
La organización subraya la necesidad de revisar los protocolos actuales, al considerar “impensable que una granja soporte restricciones tan prolongadas” por una enfermedad de este tipo. Unión de Uniones reclama que se establezca un protocolo común europeo y nacional, adaptado a la realidad y a las necesidades del sector.
Enfermedad vírica
La DNC es una enfermedad vírica del ganado bovino, transmitida principalmente por insectos vectores, que no afecta a las personas ni compromete el consumo de carne o leche. Sin embargo, su virulencia provoca un importante impacto económico y productivo, con fiebre, pérdida de peso y producción, y lesiones en piel y órganos internos.

La organización recuerda que ya había advertido del riesgo de entrada del virus en España tras los focos detectados en Francia e Italia, y critica que las administraciones “pecaran de confianza”. Unión de Uniones llegó a solicitar al Ministerio que adquiriera un volumen mínimo de vacunas de forma preventiva, una propuesta que no fue atendida.
Aunque actualmente el MAPA dispone de dosis suficientes para actuar en las zonas de restricción (15.000 procedentes de Francia, 82.500 del Banco de Vacunas Europeo y nuevas compras de emergencia), la organización insiste en que la vacunación preventiva de los animales reproductores fuera de las zonas afectadas es clave.
Asimismo, Unión de Uniones ha reclamado indemnizaciones a precio de mercado para los ganaderos afectados por vaciados sanitarios o restricciones derivadas de la vacunación, además de apoyos económicos que garanticen la viabilidad de las explotaciones mientras permanecen sin producir.
La aparición de un foco de DNC en territorio español supone también un duro golpe a las exportaciones de vacuno, ya que varios países terceros, como Marruecos, Japón, Taiwán, Reino Unido, Estados Unidos o Canadá, han impuesto restricciones o condiciones adicionales a las importaciones procedentes de España.
Por ello, la organización pide a la Subdirección General de Acuerdos Sanitarios y Control en Frontera y al resto de administraciones competentes que redoblen esfuerzos diplomáticos para que más países reconozcan la regionalización y se evite un impacto económico mayor.
Unión de Uniones propone también ampliar la investigación sobre la presencia del virus en fauna silvestre, considerar situaciones de fuerza mayor en la PAC para las granjas afectadas, reforzar la información sobre medidas de bioseguridad y mantener una comunicación constante y transparente con el sector. “No podemos permitirnos un silencio de las administraciones como el que tuvimos con la EHE”, concluyen desde la organización.









