El proyecto de modernización de los regadíos de montaña del Valle del Jerte ha abierto un nuevo enfrentamiento entre el Ministerio de Agricultura y la Junta de Extremadura. Mientras el Gobierno central reclama agilizar su tramitación para desbloquear la inversión, el Ejecutivo regional defiende que no puede autorizar la iniciativa en su planteamiento actual por motivos de seguridad.
La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, trasladó durante una reunión con el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, su preocupación por el retraso del proyecto. Según explicó, el Ministerio mantiene reservados más de 21 millones de euros para seis actuaciones de regadío de montaña y una intervención en la presa de Las Fraguas, a la espera de que la Junta emita la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y asuma el 30 % de la financiación previsto en el convenio firmado con SEIASA y las comunidades de regantes. El acuerdo contempla una financiación del 50 % por parte del Gobierno de España, un 30 % de la Junta y un 20 % de los regantes.
Por su parte, la Junta de Extremadura rechaza las críticas y asegura que los informes de la Secretaría General de Interior, Emergencias y Protección Civil advierten de un riesgo «muy alto» en caso de rotura o mal funcionamiento de las infraestructuras proyectadas, con posible afección a las gargantas del Valle del Jerte y a las personas que frecuentan estas zonas de baño.
El Ejecutivo regional afirma que ha solicitado a las comunidades de regantes alternativas técnicas que eliminen estos riesgos y sostiene que no emitirá una DIA favorable mientras no existan soluciones que garanticen la seguridad. Respecto a la actuación prevista en la presa de Las Fraguas, añade que también existen cuestiones pendientes relacionadas con la regularización de concesiones de agua y la ubicación de una balsa proyectada sobre monte público.









