El incendio declarado en Jarilla continúa descontrolado tras una noche “muy complicada”, marcada por el viento que ha avivado la virulencia de las llamas y ha dificultado las labores de extinción. Según ha confirmado el consejero de Presidencia, Abel Bautista, la jornada de hoy se encara “con menos optimismo” ante la magnitud del fuego, que se extiende en un radio de 160 kilómetros y que ya ha devorado 16.000 hectáreas, convirtiéndose en el mayor incendio de la región en el último siglo.
La situación ha obligado a los vecinos de La Garganta a comenzar a sacar a su ganado de la zona, mientras en los municipios afectados se mantiene la preocupación por la evolución de las llamas.
Los trabajos de extinción se concentran en dos líneas de defensa críticas, situadas en Hervás y en el valle del Jerte, donde los efectivos se afanan por frenar el avance del fuego. Por el momento, continúan desalojadas las 80 viviendas de la zona periurbana de Hervás y también las casas aisladas de Jerte, Navaconcejo, Tornavacas y Cabezuela del Valle.
El consejero no descarta que, en las próximas horas, se decreten nuevas evacuaciones y confinamientos si la situación empeora.









