La Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore) ha reclamado al Gobierno una inversión anual de 100 millones de euros para el mantenimiento de presas e infraestructuras hidráulicas, tras las recientes lluvias que han elevado las reservas de los embalses un 10 % en apenas una semana, el mayor incremento desde 1988.
La organización sostiene que parte del agua acumulada se está desembalsando por la limitada capacidad de regulación y el deterioro de las infraestructuras. En este contexto, recuerda que el pasado mes de diciembre el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico reconoció en un informe deficiencias en los sensores encargados de controlar la seguridad de las presas. Según datos oficiales, un tercio de las presas estatales necesita refuerzos estructurales urgentes y el 65 % debe renovar o sustituir sus sistemas de vigilancia.
Fenacore insiste además en la necesidad de construir 27 nuevos embalses, proyectos ya contemplados en anteriores ciclos de planificación, para almacenar agua en años húmedos y garantizar recursos en periodos de sequía.
Entre los casos señalados figura la presa de la Vega del Jabalón, en Ciudad Real, donde la Confederación Hidrográfica del Guadiana ha abierto compuertas de forma preventiva ante el aumento de aportaciones, pese a que el embalse, con capacidad para 34 hectómetros cúbicos, almacena actualmente 18. Estudios del CEDEX apuntan a que la infraestructura no cumple con las garantías exigidas por la normativa vigente.
En la cuenca del Segura, comunidades de regantes denuncian también pérdidas de agua por el mal estado de canales, tuberías y grandes infraestructuras como el Sifón de Orihuela o el túnel Talave-Cenajo. Para Fenacore, esta situación evidencia la urgencia de modernizar y reforzar el sistema hidráulico para evitar el desperdicio y asegurar el abastecimiento futuro.









