La Unión Extremadura ha reclamado una dotación extraordinaria de agua para riego ante la segunda ola de calor del verano y el elevado consumo registrado tras una primavera especialmente seca, que obligó a adelantar los riegos para garantizar la nascencia de los cultivos.
La organización agraria advierte de que las altas temperaturas están incrementando las necesidades hídricas de los cultivos de regadío, especialmente del tomate y el maíz, y alerta de que, sin un mayor aporte de agua, las plantas podrían sufrir daños irreversibles.
Por este motivo, solicita a las Confederaciones Hidrográficas del Guadiana y del Tajo que aprueben una dotación adicional de agua, teniendo en cuenta el nivel actual de agua embalsada en ambas cuencas.
Además, La Unión ha pedido a la Consejería de Agricultura la convocatoria urgente de una reunión con las dos confederaciones hidrográficas, las comunidades de regantes y las organizaciones profesionales agrarias para analizar la situación y adoptar medidas que permitan minimizar las pérdidas.
La organización considera que las cosechas de regadío extremeñas atraviesan una situación límite debido a la combinación de las elevadas temperaturas y el déficit de humedad en los cultivos. Aunque reconoce que parte de los daños ya son difíciles de revertir, insiste en la necesidad de actuar con rapidez para evitar que las pérdidas aumenten durante las próximas semanas.









