El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación estima que la nueva cosecha para la campaña de comercialización de cereales 2026/2027, sin arroz, superará los 18,5 millones de toneladas, cifra que se situaría por debajo de la media de las últimas cinco campañas (19,47 millones de toneladas).
La superficie cultivada de cereales, sin arroz, para la nueva campaña se estima en 5,43 millones de hectáreas, en línea con las últimas cinco campañas. Los datos están obtenidos a partir de las tendencias de rendimiento que publica mensualmente el ministerio y en base a la realización de 24.150 aforos a pie de campo.
La directora general de Producciones y Mercados Agrarios, Elena Busutil, se ha reunido este miércoles con las organizaciones y entidades representativas de los sectores de cereales (sin arroz), oleaginosas y leguminosas grano para hacer balance de la recién finalizada campaña de comercialización 2025/26 y analizar las estimaciones de la nueva, iniciada el pasado 1 de julio.
En cuanto a los cereales de invierno en particular, que son la gran mayoría, la producción alcanzaría 14,5 millones de toneladas, cifra por debajo de la media de las últimas cinco campañas, que es de 15,7 millones de toneladas. La superficie cultivada supera los 5,1 millones de hectáreas, en línea con las campañas anteriores.
En el caso del maíz, según los avances de superficies, se estima que hay cultivadas 324.000 hectáreas y se espera un rendimiento adecuado, ya que se trata de un cultivo mayoritariamente de regadío que cuenta, para afrontar el verano, con buenas reservas hídricas fruto de las persistentes lluvias de los primeros meses del año.
En cuanto a las oleaginosas, se espera que la superficie cultivada en la campaña 2026/27 se sitúe por encima de las 800.000 hectáreas, en torno a un 4 % más que en la campaña anterior, pero un porcentaje similar por debajo de la media de las últimas cinco campañas.
En leguminosas grano, se prevé que la superficie en la campaña 2026/27 alcance 517.000 hectáreas, un 2 % más que la campaña anterior y un 17 % por encima de la media de las últimas campañas.
En la reunión se ha hecho balance de la campaña 2025/26 recién finalizada, caracterizada por unos excelentes rendimientos, con una producción que superó los 24 millones de toneladas de cereales, la mejor cosecha desde 2020, un 20 % superior a la anterior y un 22 % por encima de la media de las últimas cinco campañas.
La producción de oleaginosas alcanzó 1,1 millones de toneladas cultivadas en 762.000 hectáreas, mientras que la de leguminosas grano superó los 0,6 millones de toneladas, obtenidas en una superficie de 500.000 hectáreas.

La producción de oleaginosas alcanzó 1,1 millones de toneladas cultivadas en 762.000 hectáreas, mientras que la de leguminosas grano superó los 0,6 millones de toneladas, obtenidas en una superficie de 500.000 hectáreas.
El déficit comercial de grano en España y las medidas de apoyo al sector agropecuario
El balance de grano en España presenta un déficit comercial estructural debido al enorme peso de la industria de la alimentación animal, la cual se ve obligada a recurrir de forma masiva a la importación para cubrir su demanda. Esta fuerte dependencia exterior condiciona, de manera inevitable, la coyuntura y la evolución del mercado nacional de materias primas agrícolas.
Durante la campaña 2025/26, el consumo interno de cereales se situó en 37,7 millones de toneladas, una cifra que contrasta con la producción nacional, que solo alcanzó los 24,1 millones. Dado que tres cuartas partes de todo este volumen se destinan a la fabricación de piensos, el sector agrícola español se ve obligado a importar el 43 % del grano que consume. Esta vulnerabilidad es todavía más acusada en el caso d e las semillas oleaginosas, donde la dependencia del mercado exterior rozó el 80 %.
A nivel internacional, la tendencia de los precios viene dictada por las bolsas de materias primas de los grandes países productores, que actualmente reflejan una disponibilidad mundial de grano muy elevada, un factor que se suma a las perspectivas de las próximas cosechas y a la volatilidad de la coyuntura geopolítica global.
Ante este escenario de fluctuaciones que pone en riesgo directo la rentabilidad de los cultivos extensivos, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha puesto en marcha una serie de medidas de apoyo. Entre ellas destaca el Plan Integral de Respuesta a la Crisis de Oriente Medio, dotado con 1.107 millones de euros específicos para los sectores agrario y pesquero, de los cuales 665 millones se destinan exclusivamente a mitigar el encarecimiento de los fertilizantes. En este sentido, el ministerio ya ha publicado el primer listado de 424.593 beneficiarios de esta línea, a los que corresponde un montante superior a los 607 millones de euros.









