La exportación española de frutas y hortalizas frescas cerró 2025 con un ligero retroceso del 4 % en volumen, hasta los 12 millones de toneladas, mientras que el valor creció en la misma proporción, alcanzando los 18.666 millones de euros, según los datos difundidos por FEPEX a partir de las estadísticas oficiales.
La caída en volumen se explica principalmente por el descenso de las hortalizas, que retrocedieron un 7 % respecto a 2024, con 5,3 millones de toneladas. Sin embargo, su valor se mantuvo prácticamente estable, con 8.167 millones de euros. El tomate fue uno de los productos más afectados, con un 15 % menos en volumen y un 5 % menos en valor. También bajaron lechuga y coles, aunque con menor intensidad.
En frutas, el comportamiento fue más positivo en términos económicos. Aunque el volumen descendió un 1 %, hasta 6,6 millones de toneladas, el valor aumentó un 6,5 %, situándose en 10.499 millones de euros. Destacan la sandía, que creció en volumen y valor, y la fruta de hueso, que mejoró su facturación pese a vender menos cantidad. La fresa también registró avances.
Europa continúa siendo el principal destino, absorbiendo el 97 % de los envíos si se incluye Reino Unido. En contraste, las exportaciones a países extracomunitarios cayeron un 14 % en volumen.
Por su parte, la importación creció un 3 % en volumen y un 8 % en valor, hasta 4,7 millones de toneladas y 5.477 millones de euros, respectivamente.









