El Comité de Tomate de la Federación Española de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (FEPEX) pedirá al Parlamento Europeo que no ratifique el nuevo acuerdo entre la Comisión Europea y Marruecos, al considerar que supondrá un grave perjuicio para los productores comunitarios, especialmente los españoles.
El acuerdo, que amplía las ventajas arancelarias concedidas a Marruecos a los territorios del Sáhara Occidental, entró en vigor de forma provisional el pasado 3 de octubre. Según FEPEX, esta decisión se habría tomado “de manera precipitada y poco transparente”, lo que incrementará la competencia procedente de esta región en los mercados europeos.
El sector teme que la producción marroquí y saharaui crezca de forma significativa, ya que está previsto que la superficie de invernaderos en el Sáhara pase de las actuales 1.200 hectáreas a 5.000, con inversiones que podrían contar incluso con financiación comunitaria.
FEPEX considera, además, que la modificación del acuerdo no cumple con los requisitos establecidos por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que en octubre de 2024 anuló el tratado de 2019. La sentencia exigía que se identificara claramente el origen de los productos y que los beneficios derivados fueran “tangibles, sustanciales y verificables” para la población saharaui.
Según la Federación, la ampliación de las preferencias arancelarias favorecerá únicamente a los grandes grupos productores marroquíes instalados en el Sáhara Occidental, competidores directos del sector español y que ya han desplazado a España como principal proveedor de tomate en los mercados comunitarios.
Por este motivo, el Comité de Tomate de FEPEX, presidido por Juan Jesús Lara y formado por representantes de asociaciones de Almería (Coexphal), Murcia (Proexport), Alicante (Fexphal), Granada (Faeca) y Canarias (Fedex), iniciará en los próximos días una serie de acciones ante el Parlamento Europeo, la Comisión de Comercio Internacional y la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural.
El objetivo será explicar los motivos por los que el acuerdo incumple la sentencia del TJUE y contraviene los principios de la Unión Europea, además de advertir de las consecuencias que podría tener para el sector productor comunitario. FEPEX solicitará a los eurodiputados que presenten objeciones y voten en contra de la ratificación del acuerdo.









