Extremadura concentra el 25,74 % del censo de ovino de España, con más de 3,46 millones de animales, lo que la sitúa como primera región en explotación de este sector. Sin embargo, apenas alcanza el 3,3 % del sacrificio nacional de canales, una de las cifras más bajas del país.
Según La Unión de Extremadura, esta situación responde a varios factores, entre ellos la falta de mano de obra especializada en la cría y manejo de los rebaños, así como la escasa capacidad de los mataderos regionales. En consecuencia, buena parte de los corderos extremeños se envían a otras comunidades para su cebo y sacrificio, lo que deja fuera de la región el valor añadido.
La organización agraria señala también el peso limitado de las cooperativas, que obliga a muchos productores a trabajar de forma individual sin poder asumir fases posteriores como el cebo. A esto se suma la falta de infraestructuras industriales: buena parte del porcino, vacuno y ovino extremeño se sacrifica en Castilla y León, Castilla-La Mancha o Cataluña.

La Unión advierte de que esta dependencia puede poner en riesgo la viabilidad del sector. Como ejemplo, recuerdan el impacto de la lengua azul el año pasado, que paralizó las explotaciones y evidenció la falta de capacidad regional para cebar y sacrificar el ganado.
Ante esta situación, la organización ha remitido un escrito a la Consejería de Agricultura en el que solicita medidas urgentes: apoyo a las inversiones en cebaderos, fomento de la construcción de mataderos y respaldo a la comercialización de las canales.









