El Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX) ha reforzado su trabajo en el control de enfermedades con un nuevo invernadero climatizado, ubicado en el Centro de Agricultura Ecológica y de Montaña de Plasencia.
La instalación, ya construida y actualmente en fase de pruebas, mejorará de forma significativa la capacidad experimental del centro al permitir ensayos durante todo el año en condiciones ambientales totalmente controladas.
El secretario general de Ciencia, Tecnología e Innovación, Javier de Francisco, ha visitado este miércoles esta infraestructura diseñada para avanzar en el estudio de enfermedades causadas por hongos fitopatógenos en cultivos estratégicos para la región, tanto hortícolas como leñosos. Su objetivo es desarrollar estrategias de control integrado que ayuden al sector a reducir pérdidas económicas, disminuir el uso de fitosanitarios y promover prácticas agrícolas más sostenibles.
En el nuevo invernadero se llevarán a cabo ensayos asociados a proyectos que investigan enfermedades que afectan a raíces y tallos, como la tinta del castaño, la tristeza del pimiento o la fusariosis vascular del tomate, así como patologías que inciden en la parte aérea de las plantas, como el chancro del castaño. También se evaluarán diferentes alternativas de control, entre ellas biopesticidas, agentes de control biológico, cepas hipovirulentas, variedades tolerantes, técnicas de biodesinfección de suelos con cultivos biofumigantes o subproductos agroalimentarios y métodos de aplicación de pesticidas menos contaminantes, como la endoterapia.
La instalación cuenta con sistemas automáticos de regulación climática que permiten mantener condiciones estables, aumentar la reproducibilidad de los ensayos y acortar los ciclos experimentales, posibilitando varias inoculaciones de patógenos a lo largo del año y un mayor número de plantas por estudio.
Este nuevo equipamiento, financiado con fondos FEDER dentro del plan nacional AGROALNEXT, consolida al centro como referente científico ante retos como la aparición de enfermedades emergentes, el cambio climático y la transición hacia modelos productivos más sostenibles. Además, el programa ha impulsado la construcción de un invernadero similar en el Instituto del Corcho, la Madera y el Carbón Vegetal, en Mérida, cuya obra concluirá en las próximas semanas.









