El incendio declarado en Jarilla se ha reactivado en las últimas horas a causa de las condiciones meteorológicas adversas, con vientos intensos y cambiantes, altas temperaturas y baja humedad, lo que ha provocado que las llamas vuelvan a afectar a la zona de Cabezabellosa, poniendo en riesgo a viviendas y personas.
El consejero de Presidencia, Interior y Diálogo Social, Abel Bautista, ha señalado que “se ha reforzado la coordinación entre los distintos mandos operativos y se están evaluando constantemente los frentes para priorizar recursos allí donde el riesgo es mayor”.
Asimismo, ha destacado la labor de los equipos de emergencia: “La implicación del personal, incluso en días de descanso, y la capacidad de respuesta de los dispositivos de emergencia está permitiendo contener daños en áreas de alto valor ecológico y poblaciones cercanas”. Bautista no descarta solicitar nuevos refuerzos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) si la evolución de los incendios lo requiere.
Confinamiento en Cabezabellosa
Por motivos de seguridad, el Centro de Urgencias y Emergencias 112 Extremadura ha enviado un mensaje ES-Alert a los teléfonos móviles de los vecinos de Cabezabellosa para que permanezcan confinados en sus viviendas, con puertas y ventanas cerradas, hasta que pueda establecerse una vía segura de evacuación.

Un despliegue de más de 300 efectivos
El operativo en Jarilla moviliza a unos 300 efectivos, entre ellos 110 militares de la UME, personal del Plan Infoex, agentes del medio natural, medios terrestres y seis aeronaves que trabajan en la zona para frenar el avance del fuego.
Actualmente, el incendio de Jarilla es el más preocupante de los seis incendios forestales activos en Extremadura, con unas 1.200 hectáreas afectadas y llamas que continúan activas en Cabezabellosa.

Otros incendios en la región
La comunidad mantiene activos otros cinco focos:
Casares de Las Hurdes, con unas 10 hectáreas calcinadas y difícil de perimetrar por su potencial de propagación.
Tornavacas, estabilizado y en fase de refresco.
Monfragüe, con una reactivación ya controlada y evolución favorable.
Carretera Alburquerque-Aliseda (río Zapatón), cuya evolución sigue siendo incierta y pendiente de evaluación sobre el terreno.
Trujillo, reactivado pero con tendencia favorable.









