Agricultores y ganaderos extremeños se han vuelto a manifestar hoy con sus tractores en las principales carreteras de la región para exigir a las administraciones que escuchen los problemas reales del campo y adopten decisiones que garanticen la viabilidad de las explotaciones.
Las tractoradas y marchas lentas, convocadas por APAG Extremadura Asaja, UPA-UCE Extremadura, La Unión Extremadura y Asaja Cáceres, suponen la segunda jornada de protestas tras el respaldo masivo del pasado 16 de enero, cuando alrededor de 2.500 tractores colapsaron las principales vías extremeñas.
Las organizaciones agrarias recuerdan que estas movilizaciones responden, entre otros motivos, al recorte del 23 % del presupuesto previsto en la nueva reforma de la Política Agraria Común (PAC), una reducción que consideran inasumible para miles de explotaciones familiares. A ello se suma el rechazo a los acuerdos comerciales con terceros países como Mercosur, Camboya o Myanmar, que permiten la entrada de productos agrarios sin exigir las mismas condiciones productivas, sanitarias y medioambientales que al sector europeo.
El sector reclama además una medida urgente de apoyo para el ovino tras las graves pérdidas sufridas en 2025 por la lengua azul, un etiquetado claro que garantice el origen real de la miel y un incremento del presupuesto destinado a las ayudas acopladas para sectores estratégicos como el arroz y el olivar tradicional.
Las organizaciones agrarias insisten en que la unidad y la movilización son claves para que el campo extremeño sea escuchado y para defender un modelo agrario justo, rentable y con futuro.









