La presidencia de Cooperativas Agro-alimentarias de España trasladó hoy al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, su preocupación por las propuestas de la Comisión Europea en relación con el Marco Financiero Plurianual 2028-2034 y el futuro de la Política Agraria Común (PAC). La organización considera que estas medidas suponen un grave retroceso en la construcción europea, al renacionalizar la política agrícola y fragmentar el mercado único.
En su análisis, Cooperativas Agro-alimentarias subraya que el documento de Orientaciones para el diseño de la PAC post 2027 constituye una hoja de ruta estratégica para el sector, ya que reconoce el papel clave de las cooperativas en la organización de productores agrícolas y ganaderos, la sostenibilidad medioambiental, la acción climática y la cohesión territorial en el medio rural. Una primera valoración de este texto ya ha sido compartida tanto con el ministro Planas como con el comisario europeo de Agricultura, Christian Hanssen, con quien la organización mantendrá próximamente un encuentro en Bruselas.
La presidencia, integrada por Ángel Villafranca, Fulgencio Torres Moral, Cirilo Arnandis Núñez, Jerónima Bonafé Ramis y Santiago Martínez Gabaldón, junto al director general, Gabriel Trenzado Falcón, considera que la propuesta comunitaria es decepcionante. Argumentan que la renacionalización de la PAC dejaría en manos de los Estados miembros la definición de políticas comunes, debilitando el mercado único, y que el recorte presupuestario del 20 %, pese al incremento del gasto global, resta competitividad y frena inversiones necesarias en sostenibilidad, innovación y relevo generacional. Asimismo, denuncian la falta de transparencia y consulta, que reduce el papel del Parlamento Europeo y del Consejo de Ministros de Agricultura, y alertan de que estas decisiones ponen en riesgo la seguridad alimentaria europea al incumplir el mandato del Tratado de la UE de garantizar alimentos asequibles y de calidad.
El presidente Ángel Villafranca ha señalado que la propuesta de la Comisión “no está a la altura del momento histórico”. Según sus palabras, frente a un mundo en plena transformación, Europa necesita una PAC fuerte, integrada y con visión de futuro. Las medidas planteadas, en cambio, avanzan en dirección contraria y ponen en peligro la cohesión europea, la competitividad del sector y la viabilidad de las zonas rurales.









