La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha trasladado a Efeagro una serie de recomendaciones dirigidas a agricultores y ganaderos que han visto dañadas sus explotaciones por los recientes incendios.
Los técnicos de la organización en las zonas afectadas están insistiendo en que el primer paso es denunciar los daños ante la Guardia Civil, acompañando la denuncia de fotografías geolocalizadas, un requisito indispensable para que el seguro pueda realizar los peritajes y tramitar la indemnización.
Además, COAG aconseja guardar todas las facturas relacionadas con los gastos derivados del siniestro, desde la compra de alimentación para el ganado hasta la reparación de infraestructuras, maquinaria o instalaciones afectadas. Disponer de esta documentación, recuerdan, será clave en la negociación con las administraciones para la devolución de los importes.
En el caso de la pérdida de colmenas o animales, la organización recuerda que es necesario comunicarlo a la Unidad Veterinaria de la zona, dependiente de la Sección Agraria Comarcal, un trámite que califican de “básico” para poder acceder después a posibles ayudas públicas.
COAG ha puesto como ejemplo lo ocurrido en la Sierra de la Culebra (Castilla y León), donde tras el gran incendio de 2022 se habilitaron ayudas directas, suministro de urgencia de piensos, flexibilización de la PAC y reconstrucción de infraestructuras.
Según datos de Agroseguro, hasta la fecha se han declarado siniestros por 19.100 hectáreas de cultivo calcinadas y ya se registran partes por pérdidas de ganado, especialmente aves, aunque la entidad asegura que la cabaña ganadera no está resultando gravemente afectada.









