Apag Extremadura Asaja ha alertado de la creciente presión que se cierne sobre los precios del aceite de oliva debido a una combinación de factores que afectan directamente al sector olivarero.
La organización agraria señala que la próxima cosecha será previsiblemente más corta de lo esperado. El olivar tradicional, que representa más del 80 % de la superficie nacional, se ha visto duramente golpeado por la ola de calor registrada entre finales de julio y mediados de agosto, con temperaturas que superaron los 42 grados durante el día y mínimas nocturnas que apenas bajaban de los 28. A este escenario se suma la previsión de un septiembre seco, lo que podría agravar la reducción de la producción.
El mercado también refleja tensiones derivadas de la intensa salida de aceite registrada durante el primer semestre de 2025. Solo en julio se comercializaron más de 131.000 toneladas, mientras que las existencias actuales apenas alcanzan el medio millón de toneladas, una cifra que anticipa un enlace de campaña muy inferior al inicialmente previsto.
Ante esta situación, Apag Extremadura Asaja aconseja a los consumidores aprovechar el aceite de la campaña en curso, caracterizado por su excelente calidad y precios aún aceptables. La organización subraya la importancia de mantener un equilibrio estable entre productores y consumidores en un momento crítico para el sector.
Asimismo, insiste en la necesidad de defender al olivar tradicional como pieza clave del tejido agrícola, social y económico, especialmente en un contexto de tanta incertidumbre.









