Ecologistas en Acción ha solicitado a la Consejería de Gestión Forestal y del Medio Rural la suspensión de la caza durante al menos un año en los terrenos arrasados por los grandes incendios forestales de este verano en Extremadura. Consideran que la magnitud de los daños sobre la flora, la fauna y los hábitats afectados hace inviable el aprovechamiento cinegético en estas zonas.
Recuerdan que los incendios han destruido formaciones vegetales de alto valor ambiental y hábitats esenciales para especies cinegéticas y no cinegéticas. Además, advierten de que, tras la pérdida de la cubierta vegetal, las lluvias de otoño e invierno provocarán erosión y arrastre de nutrientes, retrasando la regeneración natural y comprometiendo la recuperación de las poblaciones silvestres.
La organización alude a la Ley de Caza de Extremadura, que prohíbe la actividad en los denominados “días de fortuna”, cuando los animales quedan privados de sus facultades normales de defensa. Argumentan que la falta de refugios vegetales hace incompatible la práctica cinegética.
Entre sus demandas destacan: la declaración de las zonas incendiadas como Áreas de Actuación Urgente, la elaboración de un plan de restauración forestal, ambiental y cinegético, y la aplicación de medidas excepcionales para garantizar la supervivencia de las especies.
Asimismo, solicitan la suspensión de la media veda mientras persistan alertas por incendios o altas temperaturas, con el fin de reducir riesgos para la fauna y para las personas que desarrollan actividades en el campo.









