El presidente de APAG Extremadura Asaja, Juan Metidieri, ha alertado hoy del “riesgo real” de desaparición del cereal de invierno en la región tras conocerse el balance final de la campaña, con pérdidas del 52 % respecto al año pasado. La producción ha caído de 722.000 toneladas en 2023 a 350.000 en 2024 en las 192.000 hectáreas cultivadas, lo que supone un impacto económico superior a 63 millones de euros.
Metidieri ha denunciado la falta de respuesta de las administraciones y ha reclamado tres medidas urgentes: una ayuda integrada de al menos 200 €/ha; la autorización operativa de la quema controlada de rastrojos, cuyo sistema de solicitud ha calificado de “chapuza”; y la flexibilización del volteo de suelos, permitida en otras comunidades desde junio pero bloqueada en Extremadura hasta septiembre.
“El cereal de invierno está condenado a desaparecer y con él la vida de muchos pueblos de la Campiña Sur”, ha advertido, pidiendo a la Consejería de Agricultura una rectificación inmediata y acciones eficaces para salvar un cultivo estratégico para la economía extremeña.









