El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha comparecido en el Senado para informar sobre la magnitud de la ola de incendios que ha devastado España durante este mes de agosto. Una cita que él mismo calificó de “precipitada”, al recordar que todavía permanecen activos algunos fuegos.
Planas destacó la “tristeza e impotencia” que vive la población rural y aseguró que el Gobierno arbitrará “las ayudas necesarias” para que agricultores y ganaderos puedan retomar su actividad cuanto antes.
Los datos provisionales son devastadores: hasta el 22 de agosto se han quemado 362.472 hectáreas, de las cuales 35.421 son de uso agrícola (un 9 % del total), lo que convierte a 2025 en el peor año de incendios desde que existen registros. Las llamas han afectado a unas 3.000 explotaciones ganaderas, con especial incidencia en Ourense, Cáceres, León y Zamora, donde los pastos han quedado arrasados.
En el ámbito agrícola, los daños más graves se concentran en los viñedos de Monterrey y Valdeorras (Ourense) y en comarcas vitivinícolas de Castilla y León, además de olivares, almendros y cítricos.
Planas puso en valor el papel del seguro agrario, que cubre producciones, arbolado, animales y colmenas, y recordó que este año el Ejecutivo ha destinado 315 millones de euros en subvenciones a las pólizas.
El ministro ha garantizado que las explotaciones afectadas cobrarán normalmente las ayudas de la Política Agraria Común (PAC), dado que los incendios se consideran causa de fuerza mayor. Además, la Comisión Europea aprobó en julio que los Estados miembros incrementen al 80 % el anticipo de las ayudas directas de la PAC a partir del 16 de octubre, que dotará de mayor liquidez a las explotaciones. Ahora son las comunidades autónomas las que tienen que decidir si lo aplican.









